viernes, 11 de junio de 2010

Manuel Tolsá




Manuel Tolsá
Estudió en Valencia en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. Fue discípulo de José Puchol en escultura y de Ribelles, Gascó y Gilabert en arquitectura. Fue escultor de la cámara del rey, ministro de la Junta de Comercio, Moneda y Minas y académico en San Fernando. En 1790 fue nombrado director de la Academia de San Carlos . Llegó a la Nueva España en 1791 con libros, instrumentos de trabajo y copias de esculturas clásicas del Museo Vaticano.
Construyó la cúpula y la fachada de la catedral de México (1792-1813), ciudad a la que dotó de diversos edificios (Palacio de la Escuela de Minería, 1797-1813) y monumentos. Como escultor fue fiel al barroco («el Ciprés», retablo mayor de la catedral de Puebla). De entre sus imágenes y esculturas sobresale la estatua ecuestre de Carlos IV (1796-1803), conocida comúnmente como “el Caballito”.
A su llegada el ayuntamiento le encargó la supervisión de las obras de drenaje y abastecimiento de aguas de la Ciudad de México y la reforestación de la Alameda Central. Por estos servicios no recibió compensación alguna. Luego se dedicó a las distintas obras artísticas y civiles por las cuales se recuerda. Además, fabricó muebles, fundió cañones, abrió una casa de baños y una fábrica de coches e instaló un horno de cerámica.

José María Velasco


José María Velasco
Pintor paisajista mexicano.
Nació en el Estado de México, en el año 1840. Se trasladó a la ciudad con toda su familia, siendo aun muy joven. Debido a la gran disposición que tenía en el área del dibujo y la utilización de los colores, pudo ingresar a la Academia de San Carlos, cuando tenía la edad de 18 años. En ese lugar se inscribió en el taller del maestro Eugenio Landesio, quien prontamente descubrió las cualidades que poseía Velasco para especializarse en los paisajes. Siendo este un buen profesor lo instruyo adecuadamente para que se convirtiera en un gran pintor. Así mismo como tuvo una carrera llena de meritos y logros, se vio frente a envidias, incomprensiones e intrigas, superando todas estas cosas. Murió en el año 1912, habiendo cumplido las metas que anteriormente trazo para su vida. Cabe señalar que en el año 1889, Velasco fue invitado para ser el delegado oficial del gobierno mexicano, en la Exposición Internacional de París, en la cual fue honrado con la condecoración: “Caballero de la Legión de Honor”. Sin duda alguna, José María Velasco, tiene un lugar importante en toda la historia del arte, de la ciudad de México del siglo XIX, ya que no hubo otro artista contemporáneo que produjera una obra parecida en relación a la importancia, toda la autenticidad y la cantidad de sus trabajos. Aunque el solo se dedicó a la pintura de paisaje, su gran entrega, la cual es admirable, le permitió realizar hermosos cuadros que no tienen igualdad en el resto del arte académico de su época.

Romanticismo

Romanticismo
El Romanticismo es un movimiento cultural y político originado en Alemania y en el Reino Unido a finales del siglo XVIII como una reacción revolucionaria contra el racionalismo de la Ilustración y el Clasicismo, confiriendo prioridad a los sentimientos. Su característica fundamental es la ruptura con la tradición clasicista basada en un conjunto de reglas estereotipadas. La libertad auténtica es su búsqueda constante, por eso es que su rasgo revolucionario es incuestionable. Debido a que el romanticismo es una manera de sentir y concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo es que se presenta de manera distinta y particular en cada país donde se desarrolla; incluso dentro de una misma nación se desarrollan distintas tendencias proyectándose también en todas las artes.
Se desarrolló fundamentalmente en la primera mitad del
siglo XIX, extendiéndose desde Inglaterra a Alemania hasta llegar a países como Francia, Italia, Argentina, España, México, etc. Su vertiente literaria se fragmentaría posteriormente en diversas corrientes, como el Parnasianismo, el Simbolismo, el Decadentismo o el Prerrafaelismo, reunidas en la denominación general de Posromanticismo, una derivación del cual fue el llamado Modernismo hispanoamericano. Tuvo fundamentales aportes en los campos de la literatura, el arte y la música. Posteriormente, una de las corrientes vanguardistas del siglo XX, el Surrealismo, llevó al extremo los postulados románticos de la exaltación del yo.

Rafael Ximeno y Planes


“Rafael Ximeno y Planes”
Valenciano de origen, fue un artista pensionado por la Academia de San Fernando de Madrid para estudiar en Roma, tradición por excelencia de las Academias europeas de mandar a los mejores estudiantes a dicha ciudad. Su maestro fue Antonio Rafael Mengs, uno de los artistas más significativos del siglo XVIII. Otra influencia que recibió fue la obra de Giambattista Tiépolo.1 En México es mejor conocido por sus retratos, entre los que se cuentan los de Manuel Tolsá y Jerónimo Antonio Gil. Estas dos obras específicamente manifiestan ya un alejamiento de los cánones barrocos novohispanos, puesto que el pintor no recurre a las grandes cartelas, escudos o inscripciones característicos. Otra obra interesante es la pintura mural El Milagro del Pocito en la Capilla del Colegio de Minas realizada al temple entre 1809 y 1814. Sin embargo, la obra que le dio fama fue la que realizó en la cúpula de la Catedral de México, La Asunción de la Virgen, en la que Toussaint destacaba la influencia de Tiépolo en cuanto a la composición derivada del barroco repleta de ángeles, nubes y personajes que parecían abrir el cielo. No obstante esta obra fue destruida en el incendio de 1967.

José Agustin Arrieta



José Agustin Arrieta


Agustín Arrieta nació el 29 de agosto de 1803 en Santa Chiautempan, Tlaxcala y a la edad de cuatro años se mudó con su familia a la ciudad de Puebla. Desde muy joven inició sus estudios en la Academia de Bellas Artes de Puebla, bajo las órdenes de pintores de reconocido prestigio artístico y social en Puebla como Jukián Ordóñez, Lorenzo Zendejas y Salvador del Huerto, de quienes obtuvo la habilidad para el dibujo, la facilidadd para las composiciones, los conocimientos anatómicos para la construcción de retratos. De sus primeros años datan una colección de estampas en las que se ilustran diversas maquinarias industriales. Posteriormente realizó retratos entre los que destaca uno del general Ignacio Zaragoza, así como algunos cuadros religiosos.
Arrieta abandona las cuestiones académicas y optó por seguir su percepción de la realidad de la época, a partir de aquí es cuando es más valorado en quehacer pictórico del artista produciendo escenas costumbristas y naturalezas muertas, reflejo de un hombre liberal dentro de una sociedad regida por las buenas costumbres. Permaneció indiferente ante la manifestación pictórica del siglo XIX, la pintura de paisaje, que el italiano Eugenio Landesio enseñó en la Academia, pintura que alcanzó su cumbre con José María Velasco. Fue famoso por sus pinturas de "chinas poblanas" y presentó sus obras en diversas exposiciones como en 1850 en la Academia Nacional de San Carlos, en 1851, 1853 y 1855 en la de Puebla. Arrieta muere en la ciudad de Puebla el 22 de diciembre de 1874.












Miguel Cabrera (1695-1768)

Miguel Cabrera

Miguel Cabrera (1695-1768) fue un pintor mexicano, uno de los artistas más prolíficos del arte virreinal del siglo XVIII.
Nació en Antequera (hoy
Oaxaca) y en 1719 se trasladó a la Ciudad de México. Se cree que inició su formación artística en el taller de los hermanos Rodríguez Juárez, aunque también es posible que fuera discípulo de José de Ibarra.
Fue un artista muy prolífico, más preocupado por satisfacer la enorme cantidad de encargos que llegaban a su taller, que por la calidad de los mismos. El tema mariano, y más concretamente la
Virgen de Guadalupe, ocupa gran parte de su obra; sobre esta materia escribió Maravilla americana y conjunto de raras maravillas observadas con la dirección de las reglas del arte de la pintura (1756).

De su vasta producción destaca el Retrato de sor Juana Inés de la Cruz (1751), el Vía Crucis de la Catedral de Puebla y los cuatro lienzos ovalados del crucero de la catedral de México. También es autor de multitud de imágenes de santos repartidas por numerosos museos, conventos e iglesias, como el San Ignacio de Loyola y la Virgen del Apocalipsis de la Pinacoteca Virreinal de México, Ciudad de México o el Martirio de san Sebastián de la iglesia de Taxco (Guerrero), sitio del que además, es sobresaliente el conjunto de pinturas de su sacristía.
Su arte se muestra espléndido en las obras de pequeño y mediano formato, sobre todo en las pinturas que tienen planchas de cobre como soporte. En ellas destacan sus cálidos y vivos colores, sin parangón en la escuela novohispana del siglo XVIII, así como su firme dibujo y las poéticas expresiones de los rostros de sus Vírgenes, Santos e incluso retratos de personajes de su tiempo.
Cabrera fue extraordinariamente prolífico. Hasta tal punto, que se supone que su taller debió estar organizado de forma similar a una cadena de montaje, en el que cada miembro del mismo se especializaba en una tarea concreta. Durante los últimos veinte años, un incompleto y apresurado recuento nos da como resultado que más de una cincuentena de obras firmadas por el artista se han vendido en lugares como Nueva York, Miami, Madrid o París. Pese a ello, la calidad media se sus obras se mantiene habitualmente muy estable en niveles comparativamente elevados.
Cabrera fue el mayor colorista del continente americano durante el siglo XVIII. Naturalmente, sus composiciones derivan (en ocasiones literalmente) de estampas de origen español o flamenco. El fortísimo influjo murillesco sobre sus producciones nos hace pensar que debió trabajar en el taller de los hermanos Rodríguez Juárez, entonces en la cima de su gloria, en la ciudad de México. Desde luego, Cabrera parece beber en las fuentes del más joven de los Rodríguez Juárez, Juan, sin duda el más importante de los seguidores novohispanos del pintor sevillano.

José Agustín


Nacio en Agosto de 1803 en Santa Chautempan y a los cuatro años se va a puebla. Estudio en la academia de bellas artes de puebla bajo las ordenes de Jukan Ordonés, Lorenzo Zendejas y salvador del huerto de quienes obtuvo la habilidad para el dibujo.

De sus obras destaca:

*El retrato del general Ignacio Zaragoza.

* Cuadros religiosos.

Él producjo escenas costumbristas y naturaleza que refleja libertad en una sociedad de buenas costumbres.